miércoles, 22 de febrero de 2012

Prensa y ciencia, las palabras importan y las plantas no resucitan

Que el tratamiento de las noticias científicas en la prensa deja a veces mucho que desear no es nada nuevo. Se confunden conceptos, se extraen conclusiones erróneas o se malinterpretan resultados. Y eso que basta un poco de sentido común para evitar caer en errores como el que da título a la entrada: Científicos rusos "resucitan" una planta de la edad de hielo (ese es el titular más difundido aunque los hay aún peores:
  • Científicos logran revivir una flor de hace más de 30 mil años
  • Resucitan una flor congelada durante 30.000 años
  • Reviven flor de la Era de Hielo
  • Una planta que vuelve a la vida 30.000 años después
  • Biólogos rusos reviven planta prehistórica 30.000 años congelada
  • Reviven una planta que estuvo enterrada 30.000 años bajo el hielo
  • Consiguen devolver a la vida una planta de hace 32.000 años
  • ...
Una semilla no es la planta de la que proviene igual que un hijo no es la misma persona que su padre. Partiendo de este hecho no había planta ninguna que revivir o, peor aún, resucitar. Lo bueno es que además confunden flor y planta. Si únicamente nos fijamos con el titular parece que lo que se encontraron es una planta congelada de hace 30 000 años y que consiguieron descongelarla y que siguiera viva (especialmente el último titular de la lista). Pues nada de eso. Basta con echar un vistazo al trabajo original (Regeneration of whole fertile plants from 30,000-y-old fruit tissue buried in Siberian permafrost, S. Yashina, S. Gubin, S. Maksimovich, A. Yashina, E. Gakhova, D. Gilichinsky, Proceedings of the National Academy of Science of the United States of America 2012, doi:10.1073/pnas.1118386109) que incluso algunos artículos enlazaban.

No se encontraron ninguna planta sino semillas de Silene stenophylla cerca del río Kolima en Siberia (Rusia) en una capa de hielo (permafrost) del Pleistoceno. La dotación por carbono-14 mostró que la semilla tenía entre 20 000 y 40 000 años. La semilla no era viable pero a partir de parte de sus tejidos (concretamente tejido planetario) y mediante cultivo in vitro (propagación microclonal) consiguieron la germinación de las plantas.
Por lo tanto no había ninguna planta que resucitar, las semillas no eran viables sino que a través de técnicas bioquímicas consiguieron que a partir de los tejidos que quedaban pudieran germinar.

La naturaleza y los avances científicos ya son lo suficientemente asombros como para tener que adornarlos. Se entiende que un titular debe ser atractivo pero ello no debe llevar a falsear la realidad. Si los científicos de cualquier rama de la ciencia son especialmente cuidadosos en su lenguaje es porque es necesario que sea así, se debe expresar claramente lo que se ha hecho y lo que se ha observado, sin lugar a equívocos o posibles falsas interpretaciones . El mismo rigor debería existir cuando se trata de divulgar el resultado de esas investigaciones para el público general

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