viernes, 13 de julio de 2012

La "fuga de cerebros"

Según nuestro ministro de Educación, Cultura y Deportes la "fuga" de cerebros no debe verse de forma negativa (noticias aquí y aquí), de forma literal:

Ni siquiera creo que haya que llamarlo así. El hecho de que haya jóvenes con capacidad y voluntad de movilidad, que dominen idiomas extranjeros, que tengan la voluntad de salir fuera, que quieran ensanchar sus horizontes profesionales, nunca puede considerarse un fenómeno negativo


Creo que aquí falla algo... en algunos casos quizás tengan "voluntad de movilidad" o "la voluntad de salir fuera..." pero lo malo es cuando, por las circunstancias, se ven "obligados" a buscar fuera de España. El "salir fuera" en sí no es una mala opción y, de hecho, es casi obligatorio si se quiere alcanzar la mejor de las formaciones. El problema es cuando esa salida es la solución a una falta de esperanzas, de oportunidades... El que se va en esas condiciones es difícil que vuelva y supone un coste para el país de origen: cuesta mucho dinero formar un ingeniero/médico/físico/químico o técnicos especializados y una vez formado de repente se va, el producto de su trabajo, su tributación y el beneficio que debería obtenerse se va con él al país de destino. Mal negocio estamos haciendo.

lunes, 2 de julio de 2012

Causa y efecto

Diferenciar entre causa y efecto es de gran importancia aunque en ocasiones parece algo complicado. Un ejemplo muy actual es la relación entre la inversión en investigación de un país y la riqueza del mismo. ¿La inversión es causa o efecto? ¿Un país rico invierte en investigación porque es rico o al contrario?... En este caso la causa es la inversión en investigación que, como efecto, conlleva el aumento de la riqueza del país, obviamente no a corto plazo. Un país es rico porque invierte (e invirtió) en ciencia. El principal problema es que esta relación causa-efecto se inició hace ya bastantes años (podríamos decir que a mediados del siglo XIX) y cada vez vamos quedándonos más atrás y a punto de caernos del furgón de cola.

martes, 15 de mayo de 2012

Sin ciencia no hay futuro


Creo que con el título poco más hay que añadir. No hay futuro y será difícil que podamos recuperar el tiempo perdido.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Reacción de ácido sulfúrico y azúcar

El ácido sulfúrico concentrado no es sólo un ácido extremadamente fuerte sino que además es un agente deshidratan. En esta sencilla demostración vemos el efecto del ácido sulfúrico concentrado sobre el azúcar blanco. En resumen: el azúcar (un hidrato de carbono) pierde agua por acción del sulfúrico en una reacción muy exotérmica (liberando calor), también se libera vapor de agua y óxidos de azufre, a medida que la reacción transcurre se forma un esqueleto carbonoso sólido de gran volumen (una especie de espuma sólida). Obviamente las precauciones deben ser las adecuadas, una buena ventilación para eliminar los gases sofocantes, precaución a la hora de trabajar con ácido sulfúrico y cuidado con el recipiente que se calienta más de lo que parece... y cuidado con el resultado, para conservarlo hay que lavarlo extremadamente bien para eliminar los restos de ácido y el olor sulfuroso.


A propósito, este experimento también se conoce como "La serpiente del faraón"... y no digo más

jueves, 19 de abril de 2012

Reacción de permanganato y glicerina

El permanaganato potásico (KMnO4) es un oxidante muy fuerte, esto es, el anión permanganato tiene una gran tendencia a captar electrones de forma que el manganeso, inicialmente en estado de oxidación +7, pasa al estado de oxidación +3 al ganar 4 electrones. Para que el proceso tenga lugar nos hará falta un segundo componente, la especie que se va a oxidar que, en este caso es la glicerina (un polihidroxialcohol) que de descompondrá en CO2 y agua. La reacción es similar a una combustión (que no es más que una oxidación por el O2 del aire) en la que el oxidante es el ion permanganato. Se produce una llama de color púrpura muy característica debido a la presencia del potasio... pero esa es otra historia.

$$14KMnO_4+4C_3H_5(OH)_3\rightarrow 7K_2CO_3+7Mn_2O_3+5CO_2+16H_2O$$

La reacción es muy exotérmica y libera una gran cantidad de calor por lo que la llama es muy calorífica y hay que tener las precauciones adecuadas para evitar accidentes.



miércoles, 11 de abril de 2012

Divulgación: Matemáticas y su relación con la química, física y biología

La divulgación es una actividad de gran importancia dentro del campo de la ciencia y la tecnología. Por divulgación científica podríamos entender la actividad de hacer accesible al público medio (sin una formación especifica en el campo científico o tecnológico) conceptos y hechos de forma clara y comprensible.

Esto mismo es lo que se pretende con el proyecto e innovación docente de la Universidad de Sevilla "La Divulgación como herramienta de aprendizaje". Consiste en una serie de conferencias (¡de divulgación!) con el objetivo de mostrar cómo las Matemáticas se relacionan con el resto de materias científicas del módulo básico (Física, Química, Biología). Esta ha sido la segunda edición (y esperemos que no la última).

Si bien la divulgación es importante no lo es menos el que se disponga de un bagaje cultural científico básico de forma que sea un terreno abonado para que los conocimientos puedan crecer, lamentablemente parece que cada vez nos alejamos más de esta situación y las asignaturas de carácter científico tecnológico van perdiendo peso y sustancia con el tiempo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Cinípedos,agalla, taninos y tinta

¿Qué son los cinípedos? Son unos insectos de pequeño tamaño que para la puesta de los huevos realizanpicaduras en brotes jóvenes de algunos tipos de árboles de la familia de los robles, encinas, quejigos...

Esto provoca la formación de agallas, una especie de nuez más o menos esférica con presencia, o no, de pequeños pinchos.





Las agallas o nueces son muy ricas en taninos. Los taninos son compuestos orgánicos de tipo fenólico solubles en agua, por ejemplo el ácido galotánico.


Pueden extraerse de las agallas mediante cocción de las mismas con agua, así el ácido galotánico forma ácido gálico.


A la disolución resultante se le añade una sal de hierro (generalmente sulfato ferroso) y algún tipo de aglutinante (p.e. goma arábiga). Por reacción con el hierro se forma un compuesto organometálico polimérico. El resultado es tinta ferrogálica. Este tipo de tinta era el más corriente en Europa entre los siglos XII y XIX aunque su uso continuó durante buena parte del siglo XX.

viernes, 16 de marzo de 2012

Flúor, una búsqueda peligrosa

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua "reactivo" en su primera acepción: adj. que produce reacción. Si hay un elemento que merece este adjetivo es el flúor, al que podemos considerar el elemento más reactivo. Tan reactivo que varios de los que trataron aislarlo enfermaron gravemente e incluso murieron en el empeño.

En el S. XVI Giorgius Agricola (nombre latinizado del alemán Georg Bauer) publica "De Re Metallica". En esta obra se describe el uso y efecto de la fluorita (fluoruro cálcico) en la obtención de metales a partir de sus minerales. Actúa como solvente de forma que es posible fundir los minerales a temperaturas más bajas que en ausencia de esta sal.

En 1768 Andreas Margraff publica la primera descripción del efecto de los ácidos sobre la fluorita y la reacción de los vapores sobre el vidrio (se forma ácido fluorhídrico que ataca la sílice y los silicatos). En 1771 Carl Whilem Scheele comienza estudiar la fluorita para tratar de establecer su naturaleza química observando como la acción de los ácidos sobre la fluorita generaba vapores que, tras atacar al vidrio y recogerse en agua liberaban un sólido blanco de naturaleza silícea y daban carácter ácido al agua. Scheele llamó a este ácido "Flußspatsäure", ácido fluórico (el actual ácido fluorhídrico).

Gay-Lussac y Thenard preparan ácido fluorhídrico de gran pureza en 1809 ampliando el estudio del efecto sobre la sílice y los silicatos. En 1810 Ampère sugiere que al igual que el ácido clorhídrico el fluorhídrico debe ser la combinación del hidrógeno con un elemento desconocido hasta la fecha. Humphry Davy, en 1813-1814, comprueba experimentalmente que el ácido fluorhídrico no contiene oxígeno. En esta misma época el químico francés Schutzenberger pensaba que este elemento sería el más reactivo de los conocidos llegando a predecir alguna de sus propiedades. Comenzaba la búsqueda del método que permitiera aislar este nuevo elemento. Búsqueda que se revelaría como un camino lleno de peligros.

Thénard y Gay-Lussac ya describían los peligros del ácido fluorhídrico y las graves quemaduras que producía al entrar en contacto con la piel. Davy sufrió también las consecuencias enfermando gravemente por lo que aconsejaba a los investigadores extremar las precauciones evitando el contacto y la inhalación de los gases. Otros investigadores como los hermanos Thomas y George Knox también sufrieron por la inhalación de los vapores, George tuvo que pasar una convalecencia de casi tres años en cama y nunca llegó a recuperarse del todo mientras que Thomas estuvo a punto de perder la vida. El belga Louyet y el francés Jérôme Nicklès tuvieron menos suerte y murieron en la búsqueda del peligroso elemento.

El principal problema para aislar el flúor era su enorme reactividad de forma que no había recipiente o electrodo que no reaccionase de forma que imposibilitaba su obtención. Según Moissan:
En un mot, le fluor forme avec facilité des compos´s ternaires et quaternaires. Faisons réagir le chlore sur un fluorure; au lieu d'isoler le fluor, nou ferons un oxyfluorure. Cette propriété nous explique l'insuccès des tentatives de Louyet, des frères Knox et d'autres savants. Même en agissant sur des fluorures secs, dans une atmosphère de chlore, de brome ou d'iode, nous aurons plutôt des composés ternaires que du fluor libre. Ce point a été nettement mis en évidence par Fremy. Et le Mémoire de ce savant comportait un si grand nombre d'expériences, qu'il semble avoir découragé les chimistes, arrêté l'essor de nouvelles études. Depuis 1856, date
de la publication du Mémoire de Fremy, les recherches sur l'acide fluorhydrique et sur l'isolement du fluor sont peu nombreuses. La question paraît subir un temps d'arrêt
Le fluor et ses composés. M. Henri Moissan, Ed. G. Steinheil (Paris), 1900
En este párrafo se nos expone claramente como la tremenda reactividad del flúor hace que se formen oxifluoruros, fluorocloruros o bien compuestos te
rnarios de fluor. Nombra además los principales investigadores del campo y expresa como tras el exhaustivo estudio de Fremy parece que el interés por la cuestión decae ante las dificultades que presenta.
Laboratorio en la Sorbona: Lamy (aisló el talio), el matrimonio Curie (descubridores del Radio, Balard (descubridor del bromo y Moissan (desubridor del flúor)


El británico George Gore continuó en 1869 los estudios sobre el ácido fluorhídrico y su electrólisis, describiendo detalladamente sus propiedades y los compuestos que se forman a partir del mismo. Una explosión arrasó su laboratorio y por suerte escapó con vida aunque herido de gravedad... una víctima más.

El 26 de Junio de 1886 Ferdinand Frederick Henri Moissan consigue por fin asilar el escurridizo (y peligroso) elemento. Para ello llevó a cabo la electrólisis del fluoruro de hidrógeno líquido en presencia de hidrogenofluoruro potásico (KHF2). La presencia de esta sal es necesria ya que el fluoruro de hidrógeno no conduce la electricidad. El sistema consistía en un tubo de platino en forma de U y en cada extremo un electrodo de platino-iridio, todo ello enfriado a -23ºC. En el ánodo se formó un gas que en contactó con silicio produjo una intensa llama, revelando así la presencia del flúor. Antes de ello Moissan mismo sufrió 4 graves episodios de envenenamiento por la exposición a los vapores tóxicos.
Y aún le quedaría un inconveniente más. Moissan no era miembro de la Academia por lo que esta nombró un comité para cerciorarse de los resultados: Debray, Bertelot y Fremy. El día que fueron a comprobar los resultados y para desesperación de Moissan no hubo forma de producir flúor gaseoso... por suerte al día siguiente y tras renovar los dispositivos el peligroso flúor se reveló ante los miembros de la Academia. En 1907 a los 55 años Moissan muere poco después de recibir el Premio Nobel en 1906, una vida acortada por las exposiciones a los vapores tóxicos durante sus investigaciones, puede considerarsele no sólo el descubridor del flúor sinó también un mártir más de la búsqueda del elemento.

viernes, 9 de marzo de 2012

El Sistema Internacional de Unidades

Un vídeo curioso, de 1975, mediante el cual se pretendía impulsar el uso del Sistema Métrico (actualmente el Sistema Internacional de Unidades) en los Estados Unidos. Aunque algo anticuado resulta bastante interesante y formativo.


viernes, 2 de marzo de 2012

Reacción aluminio y cobre

Las reacciones redox son aquellas en las que se produce una transferencia de electrones entre dos especies. Uno de los reactivos cede electrones y se oxida mientras que el que acepta los electrones se reduce. Las reacciones redox siempre transcurren por sistemas de pares conjugados. El reductor da electrones y se oxida mientras que el oxidante gana esos electrones y se reduce.

Un ejemplo muy sencillo de llevar a cabo es la reacción entre el aluminio metálico y una sal de cobre (II). El aluminio ($Al$) puede oxidarse perdiendo electrones y pasar a $Al^{3+}$, el cobre (II) ($Cu^{2+}$) puede ganar electrones y pasar a $Cu^0$, la reacción ajustada sería:
$$
3Cu^{2+}+2Al\rightleftharpoons 3Cu+2Al^{3+}
$$
Cuando se trata de equilibrios redox la reacción puede describirse como el resultado de dos semirreacciones, una de reducción:
$$Cu^{2+}+2e^-\rightleftharpoons Cu$$
y otra de oxidación:
$$Al\rightleftharpoons Al^{3+}+3e^-$$
Para llevarla a cabo basta con poner un poco de alguna sal de cobre (II) (p.e. cloruro de cobre o sulfato de cobre) sobre papel de aluminio (del que se usa en casa) y añadir unas gotas de agua. Al poco tiempo comienza a adquirir un color pardo y se desprenden gases y calor de forma bastante espectacular. Si el papel de aluminio puede llegar a perforarse si fino y hay cantidad suficiente de sal de cobre.

Hay que tener algo de cuidado con las proyecciones ya que la mezcla se calienta bastante (es una reacción exotérmica). Al final veréis como el papel de aluminio llega a agujerearse y queda recubierto de un residuo de color pardo. El aluminio se disuelve en el agua y el residuo pardo es el cobre metálico que se forma por reducción, de ejemplo un video:

miércoles, 22 de febrero de 2012

Prensa y ciencia, las palabras importan y las plantas no resucitan

Que el tratamiento de las noticias científicas en la prensa deja a veces mucho que desear no es nada nuevo. Se confunden conceptos, se extraen conclusiones erróneas o se malinterpretan resultados. Y eso que basta un poco de sentido común para evitar caer en errores como el que da título a la entrada: Científicos rusos "resucitan" una planta de la edad de hielo (ese es el titular más difundido aunque los hay aún peores:
  • Científicos logran revivir una flor de hace más de 30 mil años
  • Resucitan una flor congelada durante 30.000 años
  • Reviven flor de la Era de Hielo
  • Una planta que vuelve a la vida 30.000 años después
  • Biólogos rusos reviven planta prehistórica 30.000 años congelada
  • Reviven una planta que estuvo enterrada 30.000 años bajo el hielo
  • Consiguen devolver a la vida una planta de hace 32.000 años
  • ...
Una semilla no es la planta de la que proviene igual que un hijo no es la misma persona que su padre. Partiendo de este hecho no había planta ninguna que revivir o, peor aún, resucitar. Lo bueno es que además confunden flor y planta. Si únicamente nos fijamos con el titular parece que lo que se encontraron es una planta congelada de hace 30 000 años y que consiguieron descongelarla y que siguiera viva (especialmente el último titular de la lista). Pues nada de eso. Basta con echar un vistazo al trabajo original (Regeneration of whole fertile plants from 30,000-y-old fruit tissue buried in Siberian permafrost, S. Yashina, S. Gubin, S. Maksimovich, A. Yashina, E. Gakhova, D. Gilichinsky, Proceedings of the National Academy of Science of the United States of America 2012, doi:10.1073/pnas.1118386109) que incluso algunos artículos enlazaban.

No se encontraron ninguna planta sino semillas de Silene stenophylla cerca del río Kolima en Siberia (Rusia) en una capa de hielo (permafrost) del Pleistoceno. La dotación por carbono-14 mostró que la semilla tenía entre 20 000 y 40 000 años. La semilla no era viable pero a partir de parte de sus tejidos (concretamente tejido planetario) y mediante cultivo in vitro (propagación microclonal) consiguieron la germinación de las plantas.
Por lo tanto no había ninguna planta que resucitar, las semillas no eran viables sino que a través de técnicas bioquímicas consiguieron que a partir de los tejidos que quedaban pudieran germinar.

La naturaleza y los avances científicos ya son lo suficientemente asombros como para tener que adornarlos. Se entiende que un titular debe ser atractivo pero ello no debe llevar a falsear la realidad. Si los científicos de cualquier rama de la ciencia son especialmente cuidadosos en su lenguaje es porque es necesario que sea así, se debe expresar claramente lo que se ha hecho y lo que se ha observado, sin lugar a equívocos o posibles falsas interpretaciones . El mismo rigor debería existir cuando se trata de divulgar el resultado de esas investigaciones para el público general

martes, 21 de febrero de 2012

Científicos...

La imagen que la mayoría de la sociedad tiene de los científicos es el típico científico medio loco, huraño, despistado y con pocas o nulas habilidades sociales. Basta con hacer una búsqueda usando por ejemplo google-images. Si buscamos por "scientist" o por "científico" las diferencias son pequeñas y, como era de esperar, abunda el modelo tópico de científico:


La realidad es completamente diferente y hay una web que destruye completamente este estereotipo: This is what a scientist looks like. Ojeando veremos que son personas tan normales como cualquier otra, de hecho es que no hay ninguna diferencia, lo mismo que entre un mecánico y un cocinero, entre un pintor y un administrativo...

miércoles, 15 de febrero de 2012

Leblanc... y la mala suerte

Si hay un caso de químico con mala suerte es el de Nicolas Leblanc (1742-1806). Con 9 años perdió a su padre y lo mandaron a vivir con un amigo de la familia, bajo su influencia se interesó por la medicina. En 1759 muere su tutor, se desplaza a París y comienza los estudios de medicina. En 1780, y con una posición económica no muy boyante, llega a ser médico del Duque de Orleans. Durante todo este periodo estuvo constantemente agobiado por problemas económicos.

Estos agobios parecían que podían llegar a su fin gracias a un concurso promovido por la Academia Francesa de Ciencias. Se ofrecia un jugoso premio a aquel que fuera capaz de obtener carbonato sódico (Na2CO3) a partir de cloruro sódico (NaCl). El carbonato sódico (y el potásico) eran productos vitales para diferentes manufacturas (vidrio, jabón, textiles, papel...) y la única fuente eran las cenizas de algunas plantas

En el siglo XVIII España era uno de los principales productores de carbonato sódico. La obtención se realizaba a partir de las cenizas de plantas conocidas como barrillas, cuyas cenizas podían alcanzar de 20 a 33% en peso de carbonato sódico/potásico o álcali. Nueva Inglaterra llegó a ser el suministrador más importante de carbonatos o álcalis para la industria textil.

Francia llegó a una situación realmente agobiante. Su
producción de álcalis no era suficiente y unido al bloqueo de Inglaterra por su colaboración en la guerra de Independencia Americana le obligaba a buscar un suministro de álcalis para mantener su industria textil y de fabricación de pólvora. Para tratar de terminar con esta situación el rey Luis XVI, en 1783 y a través de la mencionada academia, decide ofrecer un jugoso premio, equivalente a casi medio millón de euros, a quién consiguiera la obtención del carbonato a partir del cloruro (la sal común). En la época ya se sabía que la síntesis era posible y había diferentes procesos que funcionaban a pequeña escala pero ninguno pudo llevarse a una escala industrial. Leblanc, con 42 añitos, se puso manos a la obra y consiguió dicha obtención en 1789 después de años de duro trabajo... La cosa parecía que iba a empezar a mejorar.

El proceso de Leblanc tenía dos etapas principales. En la primera el cloruro sódico se hacía reaccionar con ácido sulfúrico para obtener sulfato sódico:

$2NaCl+H_2SO_4\longrightarrow Na_2SO_4+2HCl$

En la segunda etapa se hace reaccionar en caliente el sulfato obtenido con carbón y carbonato cálcico (en forma de piedras calizas) para obtener el deseado carbonato sódico y como subproducto sulfuro clásico:

$Na_2SO_4+2C+CaCO_3\longrightarrow Na_2CO_3+CaS+2CO_2$

Uno de los problemas que originaría el proceso es la contaminación debido al ácido clorhídrico lo que sería una fuente de problemas en los siguientes años. A pesar de ese inconveniente podemos imaginarnos a un Leblanc exultante: un patriota que iba a salvar la industria francesa y a embolsarse unas 12000 monedas de oro.

Pues ahora es cuando la cosa comienza a irle mal al pobre Nicolas...

En julio de 1789 tiene lugar la toma de la Bastilla y el inicio de la Revolución Francesa, con la monarquía abolida el premio de Leblanc se desvanecía. Leblanc trataría al menos de obtener un beneficio explotando su propio proceso. Apoyado económicamente por el Duque de Orleans y tras grandes dificultades consigue poner en marcha una pequeña fábrica en París. Su destino estaría ligado al de su benefactor, al caer este en desgracia (y vaya desgracia, perdió la cabeza el 6 de Noviembre de 1793) Leblanc perdió no solo su apoyo sino también un importante sostén económico y su fábrica fue incautada por lo revolucionarios. Pero eso no era todo: el comité revolucionario de seguridad pública, ante las amenazas internas y externas, obligó a hacer público el proceso secreto de Leblanc, ante la posibilidad de perder él también la cabeza Leblanc proporcionó los detalles de su proceso y el comité se encargó de difundirlo con gran celo de forma que cualquiera que lo desease pudiera producir el deseado álcali. En poco tiempo Leblanc perdió la oportunidad de ganar el premio real, perdió su salario, su factoría y también la patente del proceso. Para empeorar las cosas su esposa enfermó...

El 8 de mayo de 1794 los revolucionarios ejecutaron a Lavoisier, perdiéndose así uno de los más grandes científicos de la época. Se mandó hacer un inventario de su laboratorio en el que participó Leblanc, podemos imaginar que esto no influirían mejorar su estado de ánimo. Estaba inmerso en un periodo bastante complicado, por una parte tenía que cuidar a la esposa enferma, mantener los cuatro hijos, apoyar la revolución y tratar de mantener la cabeza sobre los hombros, bien alejado de la guillotina.

El gobierno revolucionario le encargo diferentes tareas (muchas de ellas no remuneradas) a las que Leblanc no podía negarse, trabajó tratando de resolver cuestiones de interés industrial. Trabajó con excrementos y desechos llegando a la conclusión de la importancia del amonio como fertilizante. Trato de obtener una especie de monopolio sobre el estiércol y los pozos negros pero le fue denegado... Sus ahorros cada vez eran menos y no parecía que la situación fuera a mejorar. A Leblanc le aguardaban aún más desgracias. Una de sus hijas, con 17 años, sufrió una parálisis y murió a los pocos meses.

Durante este tiempo Leblanc trató de recuperar al menos su factoría y, por fin, en 1800 le fue devuelta. A pesar de ello no consiguió que funcionara a pleno rendimiento y, entre otras dificultades, su carbonato sódico no era del gusto de los fabricantes de jabón debido al mal olor de los vapores sulfurosos. Aún sufriría otro revés cuando sus demandas económicas y peticiones de restitución fueron denegadas, viéndose arruinado y sin salida el 16 de enero de 1806 se quitó la vida de un disparo a la cabeza que tanto le costó no perder durante el periodo de terror revolucionario.

La obtención del carbonato tenía un enorme interés económico, principalmente para la industria textil. De hecho fue precisamente la posibilidad de obtener de forma industrial el carbonato la que allanó el camino a la revolución de la industria textil en Inglaterra y Francia. Además, socialmente iba a representar una revolución. Significaba el gran paso de la producción artesanal y siguiendo oscuras recetas a una auténtica producción industrial.


Durante varias décadas fue el único proceso industrial de obtención de álcalis viable para la industria textil, de fabricación de papel, vidrio y jabón. Como ya se ha comentado fue una revolución pero también significo el inicio de un nuevo problema, la contaminación. Por cada tonelada de carbonato producida se emitía al aire unos 750 kilos de ácido clorhídrico que acidificaba las lluvias y hacía irrespirable el aire, además se acumulaban toneladas de compuestos sulfurados. Cuando estos reaccionaban con el clorhídrico el olor a huevos podridos se extendía a lo largo de kilómetros.

Con el tiempo se reconoció su aportación, en 1856 la Academia Nacional de Ciencias de Francia declaraba que difícilmente alguien haya contribuido tanto a la industria y haya recibido tan poco reconocimiento como Nicolas Leblanc....

martes, 14 de febrero de 2012

Cosas que no sabía: Glucinio


Glucinio o glucino, derivado del griego "dulce" y con símblo atómico Gl, todavía en 1890 algunos químicos insistían en llamarlo así por el sabor dulce de algunas de sus sales. Duró unos 160 años y luego cambió de nombre a... Berilio

viernes, 10 de febrero de 2012

Huevos Cocidos

Todos hemos comido alguna vez huevos cocidos o "huevos duros", algunos incluso los habréis preparado: en un cazo se pone agua suficiente, huevos y se calienta hasta que hierva durante unos diez minutos. Según el tiempo sea mayor o menor así será el grado de cocción, desde muy poco cocido, pasado por agua a huevo duro totalmente cocido. Este grado de cocción cambiará las propiedades organolépticas del huevo.

Durante la cocción se da una transferencia de calor desde el agua en ebullición al interior del huevo, el aumento de la temperatura hace que las proteínas del huevo se desnaturalicen y, al ir coagulando, ganan en consistencia y opacidad.

El proceso se inicia desde la zona exterior del huevo, la parte pegada a la cascara, y va cociéndose hacia el interior. De esta forma si controlamos bien el tiempo podemos tener un huevo con cierta consistencia en la zona exterior mientras que en el interior tendremos una clara más suave y con la yema prácticamente inalterada. Si nos pasamos con el tiempo obtendremos un huevo "recocido", gomoso y con una yema harinosa.

Eso cuando lo hacemos en agua hirviendo (a unos 100ºC) porque es lo más cómodo, calentamos agua hasta ebullición y una vez que alcanza este punto su temperatura no aumenta por mcho a que el aumentemos la potencia del fuego. Más difícil es "cocer" el huevo con agua a menor temperatura: cocción a bja temperatura. En este caso el agua se mantiene por debajo de su punto de ebullición con el objetivo de conseguir un resultado final diferente. Lo complicado es mantener el agua a la temperatura deseada. Si empleamos un cazo en un "fuego" tendremos que comprobar constantemente la temperatura y bajar o aumentar la potencia del fuego (incluso apartar el cazo del mismo) para mantener la temperatura deseada. Esto se simplifica notablemente si usamos un robot de cocina que nos permita ajustar la temperatura de trabajo (p.e. una Thermomix®). Obviamente los tiempos de cocción se largan mucho, si con agua hirviendo bastan unos 10 minutos a temperaturas más bajas puede ser necesaria hasta 1 hora, esto hace que mantener el calentamiento suave y evitar las subidas de temperatura sea complicado si no disponemos de un sistema robotizado.

La clara del huevo está compuesta principalmente por agua y proteínas (la más abundante es la ovoalbúmina) y comienza a solidificar a partir de 62ºC, cuando alcanza 90ºC ya está prácticamente "cocida". En el intervalo de 62ºC a 90ºC podemos obtener diferentes texturas de menos a más firme a medida que aumenta la temperatura. La yema, compuesta por agua, proteínas y vitaminas, comienza a "gelificar" a partir de 64ºC y a medida que aumenta la temperatura aumenta el grado de cocción aunque de forma diferente que la clara. Si por ejemplo "cocemos" el huevo a unos 70ºC obtendremos una clara sólida pero suave y una yema con textura cremosa.

Si tenéis tiempo probadlo, el resultado os sorprenderá.

Para saber más:

sábado, 4 de febrero de 2012

El batido de fresa homeopático

Una receta sencilla y que cunde mucho:

Tomar una fresa y batirla bien con un vaso de leche. De este batido tomar una cucharada y tirar el resto, la cucharada se mezcla con otro vaso de leche y se bate de nuevo (perdón, se "dinamiza"), repetimos la operación unas 30 veces. Ya está, hemos tirado mucha leche y hemos diluido tanto que no queda nada de fresa pero según la homeopatía la fresa "está" ahí, sus efectos, sus propiedades y, esto es lo mejor, a mayor número de diluciones más "presencia"... ¡Venga ya!

jueves, 2 de febrero de 2012

Jornadas de Introducción al Laboratorio

Más de 1300 alumnos de secundaria y bachillerato visitarán la Facultad de Química durante las VII Jornadas de Introducción al Laboratorio en Química. Dichas jornadas, organizadas por la Facultad de Química de forma ininterrumpida desde el año 2004, proporcionan la oportunidad de acercar la química y sus aportaciones a la sociedad a alumnos de secundaria y bachillerato. Durante las jornadas se llevan a cabo diferentes experimentos y demostraciones así como el desarrollo de diferentes prácticas de laboratorio por los propios alumnos.

A los asistentes se les ofrece información de los estudios de grado en química así como de las implicaciones de la actividad de los químicos en el mercado de trabajo y en la sociedad. Se llevan a cabo diferentes experimentos y se relacionan con aspectos de la vida cotidiana. Por último los alumnos pasan a realizar de forma individual diferentes prácticas guiados por profesores de la facultad de química. Estas experiencias les permiten acercarse al trabajo real en un laboratorio químico.

Las jornadas, desde su implantación, han tenido un gran éxito y buena acogida entre los diferentes centros que han participado en las mismas, lo que ha permitido que unos diez mil alumnos de más de 50 centros de Sevilla y provincia hayan disfrutado de estas jornadas.

lunes, 30 de enero de 2012

Falsificaciones... también en química

Las grandes marcas tienen un gran frente de batalla en las falsificaciones e imitaciones de sus productos: ropa, bolsos, relojes, juguetes, electrónica... de casi cualquier producto es posible encontrar la copia o imitación de bajo precio y peor calidad. Lo mismo ocurre en el mercado de los productos químicos. Muy conocidos son las viagras "fake" o "counterfeit" y el mercado negro de medicamentos "ilegales". Quizás sea menos conocido el mercado de "falsos" pesticidas a pesar del enorme volumen de ventas y dinero que representa. Sobre este tema la RSC (Royal Society of Chemistry) publicó el pasado 24 de enero un interesante editorial.

Según el artículo, la Europol estima que hasta una cuarta parte de los pesticidas vendidos en Europa pueden ser falsos o no corresponderse con lo esperado, suplantando a marcas de reconocido prestigio y generando un mercado de cientos de miles de millones de dólares. La producción de estas "copias" tiene lugar principalmente en Asia, concretamente en China el correspondiente ministro de agricultura ha anunciado medidas para tratar de atajar este floreciente mercado.

Un artículo muy interesante en el que se pone de manifiesto los riesgos de este tipo de productos, la falta de control y el origen de este mercado "negro".

miércoles, 25 de enero de 2012

Fractales (I)

El término fractal fue propuesto en 1975 por B. Mandelbrot. Un fractal será un objeto cuya dimensión de Hausdorff–Besicovitch es mayor que su dimensión topológica. Leido así parece más complicado de lo que realmente es. Para aclararlo se suele recurrir a uno de los ejemplos clásicos del propio Mandelbrot: How Long Is the Coast of Britain? Statistical Self-Similarity and Fractional Dimension1. Abreviando: ¿Cuánto mide la costa británica?

En lineas generales el trabajo describe el problema de medir el perímetro de una linea de costa. Si lo medimos con una "regla" de un kilómetro obtendremos un valor (aplicamos la regla de punto a punto de la costa, contamos el número de "pasos" y multiplicamos por el valor del "paso").

Britain-fractal-coastline-combined
By originals made by Avsa mixed by Acadac [GFDL (www.gnu.org/copyleft/fdl.html)
or CC-BY-SA-3.0 (www.creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/)], via Wikimedia Commons

Si empleamos una regla más pequeña obtendremos un valor mayor pues serán accesibles detalles o accidentes de la costa que antes no podíamos medir. Por lo tanto la medida a cada escala será:
En esta ecuación LR es la medida de longitud a la escala R, nR es el número de "pasos" a esa escala y RD es el valor de la escala elevado a la dimensión tipológica (para el caso del perímetro de la costa D=1). La cuestión es que en un objeto fractal nR crece más rápido de lo que disminuye R por lo que el resultado tiende a infinito. En un objeto no fractal, en este caso de dimensión 1, nR es inversamente proporcional al valor de R por lo que la medida tiende a un número finito a medida que R disminuye.
Great Britain Box
By Prokofiev (Own work) [CC-BY-SA-3.0 (www.creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)
or GFDL (www.gnu.org/copyleft/fdl.html)], via Wikimedia Commons
Si tratásemos de medir el área utilizariamos un recubrimiento de cuadrados de lado R y el resultado sería el número de cuadrados para cubrir la superficie por el área de los mismos:

En esta ecuación AR es la medida del área a la escala R, nR es el número de "pasos" a esa escala y R2 es el valor de la escala elevado a la dimensión tipológica (para el caso del área de la costa D=2). En este caso nR crece más "lento" que R2 a medida que R disminuye por lo que el resultado tiende a 0. Nuevamente si el objeto fuera no fractal nR es inversamente proporcional a R2 y la medida tendería a un número finito al disminuir R.

Por definición la dimensión topológica es 1 pero su "medida" en ese espacio tiende a infinito. Si tratamos de medir su área (dimensión topológica 2) sería nula, por lo tanto se comporta como un objeto que tiene dimensión entre 1 y 2. La dimensión fractal sería el exponente de la proporcionalidad entre nR y R:

que puede calcularse como:


El objeto fractal por lo tanto nos irá desvelando más detalles a medida que nuestra medida se hace más fina, a medida que nos "acercamos". Pero no sólo eso. Un fractal además es "auto-similar" (self-similarity): sus partes tienen la misma forma/estructura/aspecto que el todo. Pensemos por un momento en algo tan poco sofisticado como una coliflor, si la miramos desde lejos puede tener el aspecto de una esfera deformada, a medida que nos acercamos veremos más y más detalles. Si nos fijamos y arrancamos una de sus ramas veremos que el aspecto general es igual que el de la coliflor completa, por ejemplo en la imagen vemos una variedad de col llamada Romanescu, vemos como cada una de las estructuras es una copia en miniatura de la estructura general, es un ejemplo de fractal en la naturaleza.

Continuará.


P.S. El tratamiento matemático no es seguramente riguroso ni correcto al 100% pero una aproximación más formal queda fuera del objetivo de la entrada

Notas:

1 Benoît Mandelbrot, 1967, How Long Is the Coast of Britain? Statistical Self-Similarity and Fractional Dimension. Science, New Series, Vol. 156, No. 3775. (May 5, 1967), pp. 636-638. doi:10.1126/science.156.3775.636

martes, 24 de enero de 2012

Chicle y química

El nombre chicle procede de la goma de látex del chicozapote (Achras zapota), planta selvática centroamericana. Se cuenta que el presidente de México Antonio López de Santa Ana (1797-1876) entregó unas muestras de este chicle a Thomas Adams para ver de utilizarlo como posible sustituto del caucho. Viendo que no era viable, Adams decidió cortarlo en tiras y venderlo como goma de mascar, marcando el nacimiento de la Adams N. Y. Chewing Gum. Este chicle fue desplazado por polímeros sintéticos en los años 40. Primero fueron polímeros de isopreno, a los que siguieron los de isobutileno, acetato de polivinilo, laurato de polivinilo y copolímeros butadieno-estireno y butadieno-isopreno. Pero además de la goma base en la formulación de un chicle moderno pueden entrar entre 15 y 30 ingredientes distintos: edulcorantes, saborizantes, emulgentes, humectantes, colorantes y antioxidantes. Los humectantes impiden que la goma se seque en exceso y quede dura. Los emulgentes dan una textura suave y permiten que al masticar la mezcla sea homogénea. Y también pueden añadirse ingredientes especiales con algún tipo de actividad beneficiosa: flúor, vitaminas, sustancias para prevenir el mareo…

(El texto está extraido de "Cien preguntas, cien respuestas sobre Química", editado con motivo del Año Internacional de la Química por la Junta de Andalucía en el que colaboré con algunas de las preguntas)

domingo, 22 de enero de 2012

Sensibilidad y límite de detección

En química analítica hay dos conceptos de gran importancia y que generalmente pueden confundirse uno con otro. Los problemas a los que se enfrenta la química analítica y la demanda social y económica hace que sean necesarios métodos de análisis capaces de detectar concentraciones cada vez más pequeñas, p.ej. contaminantes en agua o alimentos, análisis toxicológico, control de materiales de muy alta pureza... Precisamente con esta capacidad de lidiar con pequeñas concentraciones es con lo que se relacionan los dos conceptos.

Si tuviéramos que dar una definición de ambas podríamos decir que la sensibilidad es el cambio mínimo en la concentración que puede detectarse de forma significativa y el límite de detección es la mínima concentración que podemos determinar... para alguien no acostumbrado a trabajar con ambos términos seguro que no resultan muy esclarecedoras. Con un poco de imaginación podemos idear un experimento (imaginado) que simplifique el entendimiento de las dos.

Pensemos por un momento en un camarero que, con los ojos tapados, lleva una bandeja vacía sobre su mano. Con cuidado vamos poniendo sobre la bandeja algún material que pese muy poco, por ejemplo monedas de céntimos. Si ponemos solo una seguramente el camarero no podrá diferenciar entre la bandeja vacía y la que tiene una moneda, si vamos añadiendo más monedas llegará el momento en que detecte que la bandeja pesa más, este sería el límite de detección. Supongamos ahora el mismo camarero y una bandeja con algunas monedas (por encima del límite de detección), añadiremos poco a poco más monedas y llegará el momento en que el camarero detecte el cambio de peso, el número de monedas para que el cambio sea apreciable es la sensibilidad.

Para una definición más completa puede consultarse cualquier libro de química analítica o análisis instrumental (p.ej. Fundamentos de química analítica, Douglas A. Skoog Donald M. West)

sábado, 21 de enero de 2012

Félix Goñi, entrevista en El Correo

Una serie tras otras de afortunadas reflexiones y sentido común, Félix Goñi entrevistado en el Correo. Sólo el título ya merece un aplauso: "La medicina alternativa no es medicina"...

Cito algunas partes:

Todos los alimentos que llegan a nuestra mesa han pasado por un montón de controles que antes no existían. La comida es infinitamente más sana y, curiosamente, también es mucho más barata. El porcentaje del presupuesto familiar que se dedica a la comida es mucho menor que hace 50 años porque los alimentos se han abaratado en comparación con el coste de la vida
[...]
Hay hambre porque hay injusticia. Hace cien años en Bilbao -como en Viena y en París-, moría en el primer año de vida un bebé de cada cinco. Ahora, mueren tres de cada mil. En general, cualquier tiempo pasado fue peor.
[...]
¿Por qué ha descendido tan espectacularmente la mortalidad infantil? Por la alimentación artificial y por las vacunas y otras normas higiénicas.
Algunas de las afirmaciones son rotundas y categóricas, p.ej. cuando afirma: "La idea de que las vacunas son peligrosas es ridícula y tiene su origen en la ignorancia". Es que no se puede decir más claro, las corrientes antivacunas precisamente se basan en eso. Personas que no saben, no quieren saber o quieren creer y otros que les dan lo que quieren. La presencia de un bueno y de un malo y la ausencia de juicio.

viernes, 20 de enero de 2012

Velocidad de reacción y temperatura


La cinética química estudia la velocidad de las reacciones químicas y como esta se afecta por diferentes factores. A partir de métodos experimentales pueden medirse las velocidades y llegar a ecuaciones que relacionan estas con las diferentes variables experimentales. Una de estas variables es la temperatura y, normalmente, un aumento de la temperatura implica una mayor velocidad de reacción.

El efecto de la temperatura queda reflejado en la ecuación de Arrhenius que tiene la forma:
En esta ecuación k es la constante de velocidad, A un factor de frecuencia, E la energía de activación, R la constante de los gases y T la temperatura... complicado ¿verdad?... Pues lo que sí es muy sencillo es realizar un pequeño experimento que nos demuestre el aumento de la velocidad con la temperatura y además sin tener que recurrir a costosos materiales o reactivos, vamos a ello.

Necesitaremos dos vasos transparentes, agua fría (cuanto más fría mejor), agua caliente (cuanto más caliente mejor, pero cuidado con las quemaduras) y una pastilla efervescente en dos mitades (medicamentos o sales para baños)... un equipamiento digno de la NASA. Procedemos a llenar los dos vasos con las mismas cantidades de agua y en cada uno de ellos ponemos una parte de la tableta efervescente y a mirar y comparar... muy rápido y sencillo



martes, 17 de enero de 2012

Sobre la fricción o rozamiento

Tras leer una noticia sobre un trabajo relativo a la fuerza de rozamiento en coches (VTT Technical Research Centre of Finland. "One-third of car fuel consumption is due to friction loss." ScienceDaily, 12 Jan. 2012. Web. 17 Jan. 2012) recordé un capítulo del libro "Física Recreativa"de Y. I. Perelman (Editorial MIR... otro día comento algo más sobre esta) en el que se describía como sería un mundo sin rozamiento.

Según los autores del trabajo original (Kenneth Holmberg, Peter Andersson, Ali Erdemir. Global energy consumption due to friction in passenger cars. Tribology International, 2011; DOI: 10.1016/j.triboint.2011.11.022) en un automóvil se invierte el 28% de la energía proporcionada por el combustible en vencer diferentes fuerzas de fricción (en motores de explosión, en los motores eléctricos esta cantidad es menor). Si se consigue minimizar el rozamiento aumenta la eficiencia del motor y por lo tanto disminuye el consumo de combustible. La disminución del rozamiento es por lo tanto de gran interés desde los puntos de vista económico y medioambiental, pero, ¿sería deseable un mundo donde no existiera el rozamiento?. Perelman nos lo describe de forma magistral:

Los ingenieros procuran evitar el rozamiento en las máquinas, y hacen bien. En la Mecánica aplicada se habla del rozamiento como de un fenómeno muy pernicioso, y esto es cierto, pero solamente dentro de los límites de un estrecho campo especial. En todos los demás casos debemos estar agradecidos al rozamiento. El nos da la posibilidad de andar, de estar sentados y de trabajar sin temor a que los libros o el tintero se caigan al suelo o de que la mesa resbale hasta toparse con algún rincón o la pluma se nos escurra de entre los dedos.
[...]
Imaginémonos que el rozamiento se puede eliminar por completo. En estas condiciones, los cuerpos, tengan las dimensiones de una peña o las de un pequeño granito de arena, no podrán apoyarse unos en otros: todos empezarán a resbalar o rodar y así continuarán hasta que se encuentren a un mismo nivel.
[...]
A esto podemos añadir, que si no existiera el rozamiento los clavos y los tornillos se saldrían de las paredes, no podríamos sujetar nada con las manos, los torbellinos no cesarían nunca, los sonidos no dejarían de oírse jamás y producirían ecos sin fin, que se reflejarían en las paredes sin debilitarse.
Si volvemos al ejemplo del coche: no podríamos girar el volante pues nuestras manos resbalarían, no podríamos movernos en el asiento sin que ello supusiera el peligro de caer de él, ni siquiera podrían mantenerse unidas las piezas que dependan de tornillo, clips o ajustes. Si no existiera el rozamiento entre las ruedas y el suelo estas girarían libremente sin impulsar al coche y este último se deslizaría hasta el nivel más bajo posible o hasta que encontrara un obstáculo, y aún así podría "resbalar" y seguir cayendo. Por supuesto, si consiguiéramos circular los frenos serían del todo inútil... por lo tanto un poco de rozamiento nunca viene mal.


domingo, 15 de enero de 2012

Poco, muy poco o casi nada

En química (y en otras ramas de la ciencia) es muy común tener que trabajar con números extremadamente pequeños, un ejemplo lo constituye el control antidopping. En este campo de trabajo hay que ser capaz de medir con fiabilidad cantidades extremadamente pequeñas de los posibles agentes dopantes o sus metabolitos.

En el año 2010 saltó la noticia de un supuesto caso de dopaje de Alberto Contador durante el Tour de Francia. La difusión y cobertura de este caso fue muy amplia y se llegó a dar incluso la concentración de clembuterol hallada en la sangre del ciclista (p.ej. en esta noticia del periódico El País): 50 picogramos por ml (o como lo expresaría un químico 50 pg/ml).

Picogramos… supongamos que queremos tratar con una cantidad extremadamente pequeña de materia, digamos que 0,001 g (g indica gramos, no es una abreviatura sino el símbolo internacional para gramos), esto es la milésima parte de un gramo. En este caso nos es más fácil hablar de miligramos: mg. Esta "m" representa por lo tanto dividir entre mil la unidad a la que precede (o lo que es lo mismo: multiplicar por 10-3), es un divisor para trabajar con submúltiplos de las unidades que nos interesen, p. ej. ml es la milésima parte de un litro. El sistema internacional tiene toda una serie de submúltiplos (para "empequeñecer") y de múltiplos (para "agrandar"), la tabla siguiente recoge alguno de ellos (la tabla completa la puedes encontrar por ejemplo en Wikipedia):

NombreSímboloOperaciónResultado
Peta P ·1015 1 000 000 000 000 000
Tera T ·1012 1 000 000 000 000
Giga G ·109 1 000 000 000
Mega M ·106 1 000 000
kilo k ·103 1000
ninguno 1 1
m m·10-3 0,001
micro µ·10-6 0,000 001
nano n·10-9 0,000 000 001
pico p·10-12 0,000 000 000 001
femto f·10-15 0,000 000 000 000 001


Volvamos a los 50 picogramos (a partir de ahora pg). Un picogramo son 10^-12 gramos, o, lo que es lo mismo 1 gramo dividido entre 1 000 000 000 000, o de otra forma: 0,000 000 000 001 g. En la sangre de Contador por la tanto pudieron encontrar 50 pg en la milésima parte de un litro, eso es una cantidad pequeña, muy pequeña, tan pequeña que difícilmente podemos hacernos una idea. Esta es a veces una de las tareas de los químicos analíticos, ser capaces de medir cantidades extremadamente pequeñas, tan pequeñas que son difícil de imaginar.

Podemos hacer un pequeño ejercicio y trasladar esta "pequeñez" al mundo "real", a magnitudes a las que estamos más acostumbrados. Lo hacemos por etapas que así es más claro.

Primero: ¿Cuánta sangre tiene un humano? En el caso de los hombres adultos entre 5 y 6 litros, supongamos que son unos 5,5 litros, si los pasamos a mililtros: 5500 ml.

Segundo: ¿Cuanto clembuterol había (supuestamente) en total en la sangre? Si había 50 pg por ml habrá que multiplicar por el volumen total de sangre para conocer el total de clembuterol: 5500·50=275000 pg (esto parece mucho… ya veremos)

Tercero: ¿275000 pg es mucho, poco o poquísimo?: 275000 pg serían 0,000000275 g y esto ya parece que es muy poco. Tantos ceros después de la coma ya nos hacen sospechar pero podemos verlo desde otra perspectiva, cambiar la pregunta y entonces hacernos a la idea de la pequeñez de lo que tratamos.

Cuarto: ¿Si tuviéramos un gramo de clembuterol entre cuantos ciclistas habría que "repartirlo" para llegar a los 50 pg/ml? Muy fácil, un gramo entre n ciclistas debe ser igual a 275000 pg:


1g/n=0,000000275 g (siendo n el número de ciclistas)


y esto resulta en n=3 636 363,636 o redondeando unos 3 600 000, más de tres millones y medio para un sólo gramo, ¡Cómo cunde el clembuterol! con sólo dos granitos tendríamos de sobra para "dopar" a toda la comunidad de Madrid… y eso sí que son cantidades pequeñas.

sábado, 14 de enero de 2012

Citando

Esto comienza citando y además por duplicado. Según la RAE citar consiste en "Referir, anotar o mencionar los autores, textos o lugares que se alegan o discuten en lo que se dice o escribe" y esta es ya la primera cita.

Citar es muy importante en el mundo científico. Al citar se muestran las bases sobre las que se sustenta nuestro trabajo y es una muestra del avance paso a paso del conocimiento. Además las citas darán mayor o menor relevancia a los trabajos y publicaciones científicas de forma que se han convertido en indicadores de la calidad de la producción científica, pero esa es otra historia...

La segunda cita corresponde a un interesante artículo de opinión publicado por Santiago Lamas, profesor de Investigación del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC), en el País el 9 de Enero de 2012, todo un regalo de reyes. En este artículo el párrafo final debería ser de obligada lectura y cumplimiento por toda nuestra clase política:
Conseguir una formación en biomedicina o en cualquier otra área de la ciencia del nivel de los candidatos presentados es una tarea de muchos años, mucho esfuerzo personal y social y una cantidad no desdeñable de inversión pública en su educación. Educación, esta es la palabra, no lo olviden. Educación para la ciencia y su aplicación tecnológica. Educación para la innovación. Educación para no dilapidar el esfuerzo de inversión hecho hasta ahora, educación para la productividad y la responsabilidad. Educación para la ética, la política, la toma de decisiones justas y el análisis crítico. Educación para sensibilizar a la población y transformar definitivamente una cultura que tan poco proclive ha sido a la investigación durante siglos. Educación para el conocimiento de nosotros mismos, educación para la solidaridad. La educación como valor de cambio en los mercados. Créanme, por favor, no es la economía, es la educación.